Mientras que paseamos por este jardín con su césped y sus árboles centenarios tú me miras, yo te miro y caigo derrotado a tus pies confesándote todo mi amor frente a todos los visitantes de este gran paisaje. Tú intentas ocultar tu rostro sonrojado con el cabello para que ni yo ni nadie podamos ver ese rostro rojo fuerte. Pero al percibir como te había sentado intente arreglarlo con una leve sonrisa comprometida a todo el mundo que nos miraba y salimos huyendo de allí corriendo como nunca para poder llegar a un espacio tranquilo y poco transcurrido en el que poder decirte todo lo que siento por ti, y tu ya no te sonrojas sino me respondes con unas confesiones de amor más elaboradas que las que te hice yo.

1 comentario:
:OO
Jamás supe que escribías tan bien, me encanta tu blog Pedrito, sigue así anda¡ =D
Hermanito♥
Publicar un comentario
Dejarme bustra opinion aqui