Forastero, que vivía en una inundación de dolor, por fin has alcanzado algo de luz y has conseguido tener un poco de aire en ese pequeño cuarto. Ahora conseguimos que dentro de ese cuarto deje de llover, que dentro de la oscuridad aparezca un pequeño rayo de luz. Tu eres ese rayo diminuto que empieza a entrar poco a poco en la oscura habitación y dejas que el niño empiece a capte algo de calor y que sus mejillas humedecidas comiencen a secarse. Además, el pequeño deslumbra una suave silueta que se va haciendo cada vez mas tenue y radiante de calor para conseguir que el humilde crío entre en calor.
¿La silueta conseguirá hacer que el humilde crío tenga compañía?
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Dejarme bustra opinion aqui